El pasado 1 de mayo se cumplían diez años de la famosa frase misión cumplida pronunciada por George W. Bush desde la cubierta del portaaviones USS Lincoln. Sólo habían pasado seis semanas desde el inicio de la invasión de Irak, el 20 de marzo de 2003. A la vista del devenir de los acontecimientos durante los años siguientes, la frasecita estuvo tan acertada como las previas respecto a las tan famosas, como invisibles, armas de destrucción masiva, la conexión del régimen con Al Qaeda y el llevar la paz y la democracia al fustigado pueblo iraquí.