Una empresa chilena se posicionó en FIDAE 2026 como un referente discreto pero sólido de la industria de defensa nacional. Se trata de CK Equipamiento Aeronáutico, que con 40 años de trayectoria presentó en la feria su catálogo de productos textiles especializados para aplicaciones militares.
Fundada en 1985, la compañía inició su camino fabricando un paracaídas balloon para cumplir con requisitos específicos de la Fuerza Aérea de Chile (FACH). Aquel primer encargo marcó el inicio de una relación que se ha mantenido hasta hoy. Con el paso de los años, CK amplió su portafolio hacia paracaídas personales para el lanzamiento de tropas, sistemas de carga y equipos destinados a la recuperación de vehículos aéreos no tripulados (UAV). Todos estos desarrollos han pasado por rigurosas pruebas estáticas, dinámicas y operacionales a cargo de especialistas de las Fuerzas Armadas de Chile, que validaron su cumplimiento con los estándares técnicos exigidos.
Uno de los productos estrella que la empresa suministra de manera regular a la FACH son los “paracaídas de frenado” para sus aeronaves de combate. CK produce versiones tanto para los F-5 Tiger lll como para los F-16 Fighting Falcon. Estos dispositivos permiten reducir de forma segura y eficiente la velocidad de las aeronaves tras el aterrizaje, especialmente en pistas de longitud limitada o bajo condiciones operativas exigentes.

F-5 Tiger III de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) con su paracaídas de frenado desplegado (autor)
Además de su rol como proveedor local, la compañía ha logrado colocar sus productos en varios países de América Latina y Europa. Su experiencia incluye la fabricación bajo licencia de componentes para sistemas más antiguos, como los paracaídas de frenado para los Mirage, y la representación en Chile de sistemas de Safran Aerosystems, incluyendo amortiguadores de energía textiles.
La FIDAE no solo fue para exhibir el catálogo actual, sino también para presentar nuevos desarrollos tecnológicos en el ámbito textil aeronáutico y explorar oportunidades de cooperación internacional. Con certificaciones ISO 9001:2015 e ISO 14001, CK mantiene estrictos controles de calidad y gestión ambiental, lo que le permite responder con agilidad a las demandas de sus clientes sin comprometer estándares.
En un sector donde la soberanía industrial cobra cada vez más relevancia, CK Equipamiento Aeronáutico representa un ejemplo de cómo una capacidad nacional (en este caso, el desarrollo de textiles de alta complejidad) puede contribuir directamente a la operatividad de las fuerzas armadas y abrir puertas en mercados externos. Cuatro décadas después de su primer paracaídas, la empresa chilena sigue consolidando su posición como socio estratégico en un rubro tan especializado como el equipamiento aeronáutico. (Luis Andres Lautaro).







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