¿Desea recibir notificaciones de www.defensa.com?
X
Domingo, 7 de julio de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

Buques de guerra rusos atracan en Libia en otro paso del fuerte apoyo a las fuerzas de Khalifa Haftar

En un nuevo gesto que refleja las crecientes relaciones entre Rusia y las fuerzas de Khalifa Haftar, que gobiernan el Este de Libia, dos buques de guerra rusos atracaron el domingo en la base naval de Tobruk después de una visita similar a Egipto. En una ceremonia oficiale, las fuerzas navales afiliadas a Haftar dieron una cálida bienvenida al crucero lanzamisiles "Variag" y a la fragata "Almirante Chabannnikov" de la Armada rusa.

El Estado Mayor de la Armada aclaró que la visita de tres días tiene como objetivo "fortalecer las relaciones de cooperación y coordinación entre las marinas libia y rusa en los ámbitos de formación, mantenimiento, apoyo logístico, intercambio de experiencias y cooperación en seguridad marítima". Este paso se enmarca en las directrices del mariscal Haftar para "impulsar la construcción de las fuerzas armadas libias", según declaraciones del mando general de las Fuerzas Armadas.

En el mismo contexto, fuentes militares revelaron que más de 250 oficiales y estudiantes del este de Libia están actualmente estudiando en academias militares rusas, 100 de ellos en academias navales. El fortalecimiento de las relaciones militares con Rusia se enmarca en los esfuerzos del mando general para restablecer las "relaciones de amistad de larga data" con Moscú, según su comunicado oficial, en referencia a los sólidos lazos que existían entre el régimen de Gadafi y la antigua Unión Soviética.

El viceministro de Defensa ruso, Yunus-bek Yevkurov, visitó la semana pasada las áreas bajo control de Haftar en el marco de la coordinación de la cooperación conjunta, un movimiento que fue condenado por el gobierno de unidad nacional reconocido internacionalmente. Estos movimientos apuntan al fortalecimiento de la influencia rusa en Libia después de años de apoyo militar a las fuerzas del Este del país, frente a los intentos de Turquía y Qatar de llevar a Haftar a la mesa de negociaciones tras sus derrotas militares en 2020.

Con el estancamiento del proceso político y el aumento de las divisiones regionales en el país, Moscú despliega todo su peso para capitalizar su baza militar en Libia, presagiando una mayor complejidad en el panorama y socavando las esperanzas de paz. (Alex Ribeiro)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.