El submarino en las potencias nucleares
Revista Defensa nº453, enero 2016, Almirante José María Treviño
Almirante José María Treviño, 18 de octubre de 2017
Nadie duda de la eficacia del submarino en la guerra naval, pero no sería hasta el Siglo XX en que vería la mayoría de edad un nuevo buque de guerra capaz de combatir bajo el agua con efectividad. En tiempos anteriores se habían hecho toda clase de experimentos y pruebas de múltiples inventores de diversas nacionalidades, pero no sería hasta el 22 de septiembre de 1914, en plena Gran Guerra, cuando el submarino alcanzase su mayoría de edad. Ese día el minúsculo U-9 alemán, al mando del teniente de navío Otto Weddingen, hundía, en la zona meridional del Mar del Norte, 3 cruceros acorazados de la orgullosa Royal Navy, los HMS “Hogue”, HMS “Cressy” y HMS “Aboukir”, de 12.000 ton. y 1.200 hombres de dotación cada uno. La noticia sacudió como un mazazo a todo el Reino Unido y Winston Churchill, a la sazón primer “Lord” del Mar declaró: «En tan sólo una hora, un submarino de menos de 500 ton. y una veintena de hombres de dotación nos ha causado más bajas que tuvo Nelson en todas sus campañas».
Todas las naciones tomaron nota de la efectividad de esta nueva arma, considerada hasta 1914 más peligrosa para sus dotaciones que para el enemigo, craso error tal como se vería en el futuro. Sucesivas mejoras e invenciones, como el snorkel en la SGM (II Guerra Mundial) y posteriormente la posibilidad de hacer al submarino independiente de la atmósfera, con la aparición de la propulsión nuclear en Estados unidos y más...
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